Con este ritual podrás aprovechar toda la magia de la noche
de Halloween.
¿Qué necesitamos?
- Dos hojas de papel.
- Lápiz.
- Unas hojas de laurel.
- Alcohol.
- Cerillas.
- Un recipiente de metal o barro grande.
Pasos a seguir:
Para comenzar, escribe en las dos hojas de papel: “Que todo
esto sea correcto y para el bien de todos”.
Coge una de las hojas y debajo de lo escrito escribe todo lo
que quieres olvidar que no te permite seguir con tu vida. Cuanto más concreto, más
efectivo será.
En la otra hoja, también debajo de la frase escribe todo lo
positivo que quieres que llegue a tu vida, un trabajo, un amor…
Una vez tengas todo escrito vierte un poco de alcohol en el
recipiente y tira una cerilla encendida para arda. Coge la primera hoja y
quémalo para así alejar todo lo que no te permite avanzar. Visualiza cómo se
aleja y déjalo marchar.
Cuando el fuego se haya consumido, espera a que el
recipiente se enfríe, es muy importante.
Vuelve a echar un poco de alcohol en el recipiente, una
cerilla encendida y que arda. Ahora quema la otra hoja de papel junto a las
hojas de laurel.
Concéntrate en la energía positiva y en aquello que quieras
conseguir. ¡Deja que la magia actúe!
Según la quiromancia, cada dedo de
la mano está regido por un planeta en concreto, y esto corresponde a ciertas
características de nuestra personalidad. Los antiguos magos usaban casi siempre
anillos con cristales para potenciar estas cualidades, aprovechando las
propiedades energéticas de los cristales y de los metales que estaban hechos.
Pulgar, Venus
El dedo pulgar apunta hacia
nuestro mundo interior y nuestra relación con nosotros mismos. Este dedo se
relaciona con la fuerza de voluntad, y si usas un anillo para este dedo lo
potenciarás mucho más. También ayuda a catalizar los cambios en tu vida.
Dedo índice, Júpiter
Está asociado a la ambición y a las dotes de liderazgo. Al
estar asociado con el poder, era muy normal que los reyes llevaran un anillo en
este dedo. A las personas que les gusta llevar un anillo en este dedo quiere
destacar su poder personal, aun que lo haga inconscientemente. Es un signo de
autoconfianza. Gusta de tener el control en situaciones y de ser el centro de
atención, por esto puede tener tendencia al egocentrismo.
Dedo medio, Saturno
Está relacionado con la individualidad, la estabilidad, la
seguridad y la sabiduría. Usar el anillo en este dedo trae equilibrio a tu
vida. Las personas que utilizan anillos
en este dedo están aumentando su seguridad. Aunque pueden ser personas que ven
el mundo como un sitio inseguro, pueden ser personas muy materialistas. Si
lleva un anillo clásico, es una persona que valora las tradiciones y que busca
ser aceptado por los demás.
Dedo anular, Apolo
En este dedo se colocan las alianzas de boda o de compromiso.
Regido por el Sol, representa el amor y simboliza el poder del corazón. También
se relaciona con la creatividad y la imaginación. Atrae el optimismo y la
positividad. La persona comprometida que no usa su alianza está manifestando su
independencia o que esconde problemas en su relación, la persona comprometida
que decide llevar su anillo manifiesta su ilusión por tener un amor verdadero.
Dedo meñique, Mercurio
Está asociado a la comunicación y al conocimiento, este dedo
muestra cómo nos relacionamos con los demás. Por otro lado, indica a alguien
que quiere ocultar su independencia sexual.
Si todavía no conoces las flores de Bach, te recomiendo que prestes atención a todos los beneficios que pueden aportarte. Te explico a continuación cuál fue su origen y para qué se utilizan.
Edward
Bach es el médico inglés que investigó las propiedades de 38 flores de la campiña
inglesa. Estas flores, se pueden utilizar para distintos problemas emocionales.
Esta
terapia florar parte de la idea de que los desequilibrios emocionales son origen
de las enfermedades físicas y mentales. Su efecto, principalmente, disminuye la intensidad de
padecimientos del ánimo, como el odio y desarrolla la tolerancia.
Afirman
que los remedios florales son compatibles y no sustituyen a otros tratamientos.
No tienen contraindicaciones, no hay riesgo de sobredosis, no tienen efectos
secundarios ni pueden llevar a la adicción.
Son
preparadas a partir de flores de plantas silvestres y árboles que sumergen en
agua y se exponen al sol o la ebullición. Este proceso termina con una solución
bebible que se comercializa en pequeños frascos, en farmacias o tiendas
especializadas.
Los
terapeutas florales no trabajan con la sintomatología física, sino con el ánimo, que va a ayudar a vincular el remedio con la persona y su estado psicológico.